lunes, 11 de junio de 2007

La Era de los Oligopolios

Si en el pasado la libre competencia nos mostró una linda cara en que las compañías se peleaban palmo a palmo el mercado, hoy podemos comprobar que han acogido un sabio y antiguo proverbio: “Si no los puedes vencer, únete a ellos”. Vemos como grandes corporaciones se unen, compran empresas menores, fusiones de bancos; grandes monstruos que hacen temblar cualquier iniciativa antimonopolio. Y cuando ya la evidencia del monopolio avergüenza hasta a los propios administradores de las grandes compañías, se crean las alianzas encubiertas.

Al interior de las grandes compañías ocurre algo similar, compras de acciones, alianzas abiertas o encubiertas, cambios en las reglas del juego, manejo de influencias,… El resultado es que unos pocos se hacen del poder, controlan el directorio y deciden la política de la compañía. Política que (no hay que quemar muchas neuronas) favorecerá a aquellos que se hicieron del control.

Ahora si seguimos observando las casualidades que se dan hoy por hoy, veremos que en el ámbito del poder político también se da una suerte parecida. Vemos como todo movimiento que se salga de los límites de la “cordura” tienden a desaparecer, y solo quedan dos grandes alianzas con proyectos similares que se disputan un electorado sediento de farándula y circo.

Y por último vemos como los que se han hecho del poder económico se parecen cada vez más a los que juegan con el poder político. Entonces empezamos a confundirnos, este es el hijo del que…. No, es el hermano del presidente… trabajaba en la compañía y se retiró para dedicarse a la política…

Yo no se cuantos son, ni cuantos delfines tienen, pero son los que arreglan el tablero. Podremos estar todos de acuerdo en que el calentamiento de nuestro mundito no nos hace bien, que el ultravioleta, que el aire inmundo y las metrópolis pestilentes, pero no avanzamos nada si ellos se juegan algunos cuantos en esto.

sábado, 2 de junio de 2007

No a la Planta de Gas

Estuvimos en Álvaro Casanova con Las Palmas rechazando la implementación de la planta de gas de Metrogas. En verdad me parece indignante que pretendan instalar esa planta tan cerca de casas donde viven familias con niños, sin duda es un atropello. Estaba el alcalde de La Reina y la diputada Cristi, supongo que eso atrae a la prensa y le da fuerza al movimiento, pero ambos trataron de sacar provecho político del asunto, una vergüenza, no pueden salir de su egocentrismo político. Tras la aprobación del inicio de las obras, y viendo la desesperación del gobierno ante la posibilidad de que Santiago se quede sin gas (a pesar de todo lo que han prometido que eso nunca ocurriría), veo que la construcción de la planta se va concretando. Recibí opiniones de algunos que prefieren seguir duchándose calientito aunque para ello haya que joderse a un par de familias, supongo que es parte del espíritu de esta época en la que nos toca vivir. Me recuerda una frase de Bertolt Brecht que recordando de memoria dice algo como:

Primero se llevaron a los comunistas, y no hice nada por que yo no era comunista

Después se llevaron a los judíos, y tampoco hice nada, yo no soy judío

Hoy me llevan a mi, y es demasiado tarde para hacer algo.