martes, 1 de mayo de 2007

El Imperio del Software



Día tras día una guerra se libra desde hace ya muchos años. Esta guerra permanece oculta de los ojos de la mayoría de los ciudadanos, que no tienen medios o conocimientos para acceder a la información. Sin embargo es una guerra que afecta a todos, y puede afectar de manera crítica en un futuro. Por ejemplo, Internet ahora es residencia de miles de servicios gratuitos, pero esto podría cambiar. Internet podría convertirse en una serie de servicios de pago centralizados bajo el dominio de Microsoft, ya sea por ella misma o con su licencia.

Actualmente la guerra se libra principalmente por dos contendientes, con una serie de aliados en sus bloques. De un lado una gigantesca multinacional llamada Microsoft. Una empresa que genera miles de millones de dólares al año, cuyo propietario, Bill Gates, es el hombre más rico del mundo. Del otro lado GNU/Linux, tras el cual hay miles de programadores voluntarios de todo el mundo.

Microsoft se encuentra prácticamente sola en la batalla, y es altamente impopular entre los que conocen el mundillo. Ella y su dueño son motivo de insultos y parodias por toda la red. Sin embargo Microsoft es el gigante de esta historia. Su sistema operativo está instalado en más del 90% de los hogares y en la mayoría de las empresas. Él solo es capaz de enfrentarse a todas las empresas de la competencia, y de hecho estaba acabando con ellas.

Sorprendentemente, el único rival al que teme Microsoft no es una empresa ni tiene millones de dólares. No está gestionado por grandes hombres de negocios, ni producido por los programadores mejor pagados. GNU/Linux está siendo llevado a cabo por entusiastas, gente que cree en lo que hace y no busca el beneficio económico. La clave está en que la política de Microsoft hacia una empresa competidora es comprarla o hundirla económicamente, pero ¿cómo podría hacer esto contra algo que no tiene dueño? ¿Cómo hundir a voluntarios que no cobran por lo que hacen?

Microsoft tiene una larga historia de hechos oscuros lo que nos hace desconfiar de Windows porque, al no poseer el código fuente (o al menos no su totalidad), no sabe qué puertas traseras pueden haber para el espionaje (se sabe que hay al menos una, sólo conocida por el gobierno de los EEUU). Eso quiere decir que han dejado la puerta de tu computador abierta para ver qué escribes, en qué te interesas y si estás del lado del bien. Ahora esa herramienta puede tener diversos usos; seguridad, política o fines comerciales (has usado por mucho tiempo esta versión de Windows, es hora de que empiece a fallar!).

Ante el creciente auge de Linux el imperio contraataca.
En los primeros años Microsoft carecía de recursos para enfrentarse al software libre de manera efectiva. Con el tiempo Microsoft ha encontrado respuestas y se prepara para una lucha encarnizada. Las respuestas de Microsoft se basan principalmente en el desprestigio del software libre y la táctica de sembrar miedo, incertidumbre y duda (FUD) mediante artículos y entrevistas. La otra gran estrategia es hacer incompatibles los estándares.

Recientemente Microsoft ha lanzado una campaña para lavar su imagen. Quieren mostrar la cara de una empresa líder pero responsable, que no va por ahí aplastando a los demás, y preocupada por sus usuarios, todo lo contrario de lo que siempre ha sido Microsoft.

La otra arma que prepara es .NET, es la gran apuesta de Microsoft, para lo que se está empleando el 80% de su presupuesto de investigación. Se trata básicamente de una plataforma en la que los programas no se encuentran ya en el propio ordenador, sino en servidores en Internet.

Esta tentativa es a mi modo de ver muy peligrosa. Ya no tendremos un ordenador completo, sino que para usar los programas requeriremos que los servicios nos sean concedidos por una empresa.

Si la gente empieza a usar .NET, se producirá el llamado efecto de red. Cada vez más servicios de Internet estarán disponibles a través de .NET, lo que hará que cada vez más gente no tenga más remedio que usar el sistema .NET. Podría llegar el momento en que .NET fuera necesario para acceder a la vasta mayoría de los servicios por Internet. Esto tendría dos efectos negativos:
Una empresa para ser competitiva debería adquirir una licencia de Microsoft que le permitiera ofertar sus servicios. Microsoft podría hacer sus nuevos sistemas incompatibles para servidores sin licencia.

Todo el mundo debería tener .NET para utilizar un ordenador, o al menos para conectarse a Internet. En el momento en que esto fuera cierto se acabarían las copias pirata. Para cualquier empresa es muy fácil detectar si un ordenador conectado a Internet está utilizando una copia legal de su software. Lo que ocurre actualmente es que a Microsoft aún le conviene que su software se piratee (en usuarios particulares) hasta que quede absolutamente asentado. Pero cuando un ordenador no pueda funcionar sin Windows, pueden estar seguros de que ya las copias piratas no valdrán.

Hay varias respuestas del software libre a la plataforma .NET, entre ellas las más famosas son MONO y dotGNU (.GNU), que pretenden hacer un sistema compatible con ellas. Sin embargo la plataforma .NET proyecta una gran sombra de miedo. Aún con el triunfo de las alternativas libres no me gusta un futuro en el que las aplicaciones están en manos de los servidores, mientras no estés conectado tu computador prácticamente no servirá, y tus aplicaciones podrán cambiar, “actualizarse” sin ningún control tuyo.
Quién me abrió los ojos en este tema fue un artículo de Manuel Urbano Santos que intenté resumir en estas líneas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pamplinas!, este es un susto para propaganda de Linux, la legislación Norteamericana no permite esos grados de monopolio y Microsoft ya lo sabe.

LA FULERITA dijo...

Qué buen post. sintetizaste muy bien un asunto que por años ha preocupado a los computines alrededor del mundo. Y tu amigo de las "pamplinas" parece no saber cómo funcionan los focos de poder en USA...

Carlos Hayler dijo...

Aun mas si el gobierno de USA se beneficia con el espionaje que puede aportar Microsoft instalando un acceso a casi todos los computadores del mundo. Parece terrible! Gracias Fulerita por tu comentario.